Carretera Chazuta – Curiyacu sigue sin poder ser terminada

Uno de los símbolos más grandes de incompetencia y corrupción que dejó la gestión del mal recordado ex gobernador Pedro Bogarín Vargas, fue sin duda alguna la inconclusa carretera Chazuta – Curiyacu.

La misma que en la actualidad, vuelve a ser consumida por la hierba y el monte que vuelve a ganar terreno en varios tramos de esta inconclusa obra, que en su momento era defendida por grotescos y vencidos personajes de la política regional, que no se cansaban de “sobonear” al entonces gobernador regional, a cambio de seguir en sus respectivos puestos de trabajo.

Parece que ese tipo de actitudes han sido contagiadas también en la gestión de Walter Grundel, a poco de llegar a medio año de gestión y pese a haberse comprometido públicamente en Chazuta, junto a sus consejeros y técnicos a concluir esta obra lo más pronto posible, el silencio que se tiene hasta ahora, parece el de un cementerio abandonado en las oficinas del PEHCBM.

La obra con un valor de 47 millones de soles, se encuentra totalmente abandonada, con almacenes sin nada en su interior, óxido consumiendo el metal de las estructuras, alcantarillas que no sirven para nada y cuerpos de concreto que ya comienzan a caerse a pedazos por la erosión del suelo.

La población de Chazuta, Tununtunumba, Llucanayacu, Shilcayo, Túpac Amaru y Curiyacu ponen el grito al cielo, y es que ya no saben a quién más acudir parar que se reinicie esta obra y los dejen de engañar como en el pasado.

¿Reaccionará don Walter, sus funcionarios y consejeros?, ¿O solo estarán para las fotitos, los mismos discursos de siempre y el tiktok?, el tiempo corre y ese parece ser el principal enemigo de la actual gestión del Gobierno Regional de San Martín, veremos que sucede.