Inseguridad ciudadana sigue incontrolable en Tarapoto

Las calles de San Martín siguen tiñéndose de sangre ante la nula reacción por parte de las autoridades, distritales, provinciales y regionales.

Pese a tener numeroso personal, la Policía Nacional del Perú carece de más unidades móviles como camionetas y motocicletas para cubrir de forma adecuada el territorio de nuestros distritos, pese a estas carencias, en los últimos meses si se puedo notar una reacción adecuada al momento de dar con el paradero de los malhechores, pero no es suficiente.

Asesinatos, cogoteros, robo al paso, sicariato, forados en viviendas o negocios, marcas, hackeo de cuentas bancarias, entre otras, son alguna de las modalidades más utilizadas al momento de cometer un ilícito, que se han venido consolidando con el pasar del tiempo.

¿Qué es del megaproyecto de seguridad ciudadana que dejo la corrupta gestión de Pedro Bogarín?, la respuesta es simple, la red de fibra óptica para cámaras de seguridad en la provincia de San Martín aún no se encuentra lista por la demora en la instalación de cámaras de seguridad y un centro de videovigilancia.

En cuanto a las camionetas, motocicletas y deslizadores, su realidad es igual de penosa que lo antes mencionado, los vehículos 4×4 no cuentan con bitácoras de conducción, lo cual se presta a una infinidad de malos usos por parte de municipios y grupos ronderiles, no existe un taller certificado para su mantenimiento en nuestra región lo cual hace previsible su poca duración de vida, por su parte las motocicletas y deslizadores, viene presentando deterioros en sus motores y hélices por su mala manipulación, según un último informe de la contraloría general de la república.

Lo único cierto es que seguimos a merced de la delincuencia en todas sus formas, en una ciudad que crece a pasos gigantes en cuanto a población mes tras mes, mientras los actores políticos siguen durmiendo tranquilamente, o dios sabe que haciendo.